Cerca de 200 unidades del complejo construido para los Juegos Suramericanos comenzaron a comercializarse. El crédito hipotecario permite financiar hasta el 75% del valor en 20 años, mientras la Provincia definirá el destino de otros 49 departamentos.
La Villa Suramericana de Rosario comenzará a cumplir una segunda función una vez terminados los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Cerca de 200 departamentos construidos en el predio del ex Batallón 121 ya comenzaron a ofrecerse a la venta, con una línea de crédito hipotecario que permite financiar hasta el 75% del valor de la propiedad en un plazo de 20 años.
El complejo, ubicado en Ayacucho al 4800, fue inaugurado el pasado 30 de agosto y durante la competencia internacional funcionará como residencia para los deportistas y las delegaciones que lleguen a Rosario. Finalizado el evento, las unidades serán incorporadas definitivamente al mercado habitacional de la ciudad.
La Villa está integrada por cinco torres y 245 departamentos, con una capacidad total de 1.485 camas. De acuerdo con la información oficial difundida al momento de su habilitación, hay 35 unidades de un dormitorio, 140 de dos dormitorios y 60 de tres. El complejo ocupa un predio de 34.500 metros cuadrados y suma 21.342 metros cuadrados construidos.

Créditos hipotecarios de hasta 20 años
La comercialización de las unidades privadas se realiza bajo el nombre Mirador del Sur y está a cargo de Desarrollo Integral del Sur, integrada por Pecam, Grupo Petersen y Corporación América. La principal herramienta prevista para facilitar las operaciones es un crédito hipotecario del Banco de Santa Fe, que permite financiar hasta el 75% del valor de la vivienda y extender el pago hasta 20 años.
Las alternativas disponibles abarcan distintas dimensiones. Los departamentos de un dormitorio tienen superficies de entre 42 y 48 metros cuadrados; los de dos dormitorios, entre 63 y 130 metros cuadrados; y los de tres dormitorios, entre 85 y 148 metros cuadrados.
Si bien las unidades están terminadas, todavía restan algunas adecuaciones vinculadas a muebles de cocina, placares y el cerramiento del parque. Por ese motivo, la entrega de los departamentos comercializados se proyecta para febrero o marzo de 2027. La campaña de venta tendrá mayor intensidad después de la finalización de los Juegos Suramericanos.

La Provincia definirá el destino de 49 viviendas
El esquema público-privado utilizado para construir la Villa determinó que aproximadamente el 80% del proyecto quedara en manos privadas y el 20% correspondiera a la Provincia. Esa participación representa 49 departamentos, cuyo mecanismo de adjudicación todavía está en estudio.
El secretario provincial de Vivienda y Hábitat, Lucas Crivelli, explicó que el Gobierno santafesino analiza distintas alternativas para ofrecer esas unidades con condiciones favorables para el acceso a la vivienda única. Entre las posibilidades se encuentra su incorporación a una operatoria vinculada al programa de créditos hipotecarios Nido, aunque la modalidad definitiva se conocerá una vez concluidos los Juegos.
La construcción de la Villa Suramericana forma parte de un proceso de transformación mucho más amplio del antiguo predio militar. El esquema tiene sus antecedentes en el fideicomiso constituido en 2014, cuando la Provincia aportó los terrenos y la desarrolladora asumió las tareas de urbanización. Dentro de ese proceso también se construyeron 255 viviendas destinadas a la relocalización de familias que residían sobre la traza de la prolongación de Ayacucho.

Un nuevo desarrollo habitacional en la zona sur
La reconversión del ex Batallón 121 no termina con las cinco torres. El masterplan contempla alrededor de 1.500 viviendas, distribuidas en distintos edificios, además de locales comerciales y nuevos espacios urbanos.
El área ya concentra otras intervenciones relevantes, como el Parque Héroes de Malvinas, el Museo del Deporte Santafesino, el Centro Acuático Provincial y el Polo Tecnológico, a las que recientemente se sumaron la renovación de Avenida Ayacucho y la nueva CapiPlaza.
De esta manera, la Villa Suramericana tendrá un uso transitorio como alojamiento de los atletas que competirán entre el 12 y el 26 de septiembre, pero su impacto continuará después del evento: las viviendas pasarán a integrarse a un nuevo sector residencial en una zona de Rosario que atraviesa una profunda transformación urbana.


