Rosario puso en circulación su primer taxi 100% eléctrico, un BYD Dolphin Mini adquirido mediante una línea de financiamiento con tasa bonificada impulsada por la Provincia y el municipio. La incorporación concreta un proceso que comenzó meses atrás con la modificación de la ordenanza que regula el servicio y que ahora avanza hacia un recambio gradual de la flota.
La unidad fue presentada este lunes 7 de septiembre y comenzará a prestar servicio regular a partir del miércoles. Cuenta con una autonomía declarada de hasta 385 kilómetros por carga y pertenece a José Antonio Iantosca, referente de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar), entidad que había impulsado junto con la concejala Anahí Schibelbein el debate para habilitar este tipo de vehículos.
El intendente Pablo Javkin encabezó la presentación junto con autoridades provinciales y municipales y anticipó que el primer vehículo no será un caso aislado. Según señaló, existen otras unidades próximas a incorporarse, mientras que desde la Provincia informaron que hay 15 vehículos eléctricos actualmente en proceso de adjudicación.
“Es el comienzo de una nueva era porque lo que pasa hoy con este vehículo eléctrico probablemente en muy poco tiempo sea una regularidad de los taxis y de la movilidad eléctrica”, sostuvo Javkin.

De una propuesta en el Concejo al primer auto en la calle
La incorporación tiene como antecedente directo el proyecto presentado en mayo por Schibelbein para modificar la Ordenanza Nº 2.649, vigente desde 1980, e incorporar expresamente los vehículos eléctricos y aquellos impulsados mediante tecnologías de energías alternativas al sistema de taxis.
La iniciativa surgió luego de conversaciones con Catiltar y de un análisis realizado por el sector sobre los costos de funcionamiento de las nuevas unidades. En junio, el Concejo Municipal aprobó por unanimidad la modificación, que quedó establecida mediante la Ordenanza Nº 10.915.
Hasta entonces, la normativa fijaba características técnicas pensadas esencialmente para vehículos con motores de combustión. La reforma permitió incorporar eléctricos y otras tecnologías, siempre que cumplan los requisitos técnicos, mecánicos, operativos y de seguridad definidos por la autoridad de aplicación.
El primer resultado concreto de aquel proceso es ahora el BYD Dolphin Mini que comenzó a circular por la ciudad.
Un ahorro que puede acercarse al millón de pesos por mes
El costo de funcionamiento fue desde el comienzo uno de los argumentos centrales para impulsar la incorporación de vehículos eléctricos.
Durante la presentación, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, estimó que un taxi eléctrico que recorra unos 200 kilómetros diarios puede representar un ahorro cercano al millón de pesos mensuales frente a una unidad convencional, considerando combustible, lubricantes y mantenimiento mecánico.
“La cuenta para el trabajador del volante es contundente”, afirmó Puccini, quien agregó que una carga completa de batería tiene actualmente un costo inferior a los 10.000 pesos.
La estimación coincide con los cálculos que el sector había presentado cuando comenzó a discutirse la modificación de la ordenanza. En aquel momento, Catiltar proyectaba ahorros de alrededor de 12 millones de pesos anuales para una unidad completamente eléctrica, aunque el resultado depende del kilometraje, la modalidad de carga y las condiciones de utilización de cada vehículo.
Además de prescindir de nafta o GNC, los eléctricos eliminan componentes asociados al motor de combustión y reducen necesidades de mantenimiento como cambios de aceite y determinadas reparaciones mecánicas.

El crédito que permitió concretar la compra
La diferencia respecto de los primeros meses del debate es que la habilitación normativa ahora está acompañada por herramientas de financiamiento destinadas a facilitar el recambio de unidades.
Provincia y municipio lanzaron un programa específico para taxis y remises con un fondeo total de 4.000 millones de pesos, aportados en partes iguales por el Nuevo Banco de Santa Fe y el Banco Municipal de Rosario.
El esquema contempla créditos de hasta 200 millones de pesos en el Nuevo Banco de Santa Fe y hasta 150 millones de pesos en el Banco Municipal, con plazos de devolución de entre 24 y 36 meses.
“Para que este vehículo hoy esté en la calle hacía falta financiamiento real”, sostuvo Puccini. Según explicó, la Provincia bonifica parte de la tasa de interés para permitir que los titulares afronten el recambio tecnológico con cuotas más accesibles.
Javkin también puso el foco en ese aspecto y señaló que el desafío no consistía únicamente en modificar la regulación, sino en generar condiciones económicas para reemplazar unidades que llevan años trabajando.
“Es muy importante tener un mecanismo de crédito que posibilite el cambio de la unidad, y que además salte de tecnología en un mundo donde va cambiando tanto la movilidad”, expresó.
Desde Catiltar, Iantosca consideró que el acceso al financiamiento resultó determinante para concretar la operación y destacó la posibilidad de combinar el recambio del vehículo con una reducción de los costos diarios de explotación.

Más líneas para movilidad sustentable
A la línea específica para taxis y remises se suman otros instrumentos provinciales orientados a proyectos de eficiencia energética y movilidad sostenible.
Entre ellos se encuentra una línea de Transición Energética disponible a través de Banco Coinag y Banco Bica, con financiamiento de hasta 200 millones de pesos, plazo de 36 meses, seis meses de gracia y una bonificación provincial de 15 puntos porcentuales sobre la tasa.
También está disponible una línea de Eficiencia Energética del Banco Municipal de Rosario, por hasta 100 millones de pesos, con devolución en 36 meses, un año de gracia y una bonificación de 20 puntos porcentuales.
El esquema se completa con una alternativa de Leasing Sustentable del Banco Santa Fe, por hasta 100 millones de pesos y un plazo máximo de 36 meses.

El comienzo de un recambio que busca ganar escala
La llegada del primer taxi eléctrico coincide además con la reciente incorporación del primer vehículo híbrido enchufable al sistema de remises.
Desde el municipio consideran que ambos casos pueden iniciar una transición gradual dentro de los servicios públicos de transporte. Javkin anticipó que hay nuevas unidades en distintas etapas del proceso y sostuvo que la movilidad eléctrica podría extenderse rápidamente durante los próximos meses.
Para los titulares, el desafío será determinar si la reducción del costo operativo compensa el valor inicial de los vehículos y las cuotas de financiamiento. Para el sistema, en cambio, la experiencia permitirá evaluar en condiciones reales variables como autonomía, tiempos y modalidades de carga, mantenimiento y rendimiento durante jornadas intensivas de trabajo.
Tres meses después de que el Concejo habilitara una tecnología que hasta entonces no estaba contemplada expresamente por la normativa, el primer taxi eléctrico dejó de ser un proyecto para comenzar a funcionar en las calles de Rosario.

