Aguas Santafesinas (ASSA) puso en marcha la segunda etapa del plan de renovación de redes de agua potable en el área céntrica de Rosario. La obra demandará una inversión provincial superior a 5.957 millones de pesos y prevé la renovación de más de 10 kilómetros de cañerías y de 1.600 conexiones domiciliarias en un sector donde viven unos 32.000 vecinos.
El nuevo frente de trabajo comenzó esta semana en la zona de Mendoza y Colón, dentro del área delimitada por bulevar Oroño, avenida Pellegrini y el río Paraná. Durante la mañana, el avance de la intervención fue recorrido por el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico; la presidenta de ASSA, Renata Ghilotti; y el subsecretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Rosario, Juan Ferrer.
Enrico remarcó el impacto que tendrá el recambio sobre la prestación del servicio en viviendas y edificios del centro rosarino. "Con esta obra, automáticamente los vecinos de los departamentos y de las casas tienen más agua en la canilla", afirmó.
El ministro también subrayó la modalidad de ejecución elegida para intervenir en una zona de alta circulación. "Antes, para hacer este tipo de obra, había que romper toda la calle, la vereda, generar barro, zanjas. Acá se está trabajando con un punto de entrada y un punto de salida, y eso es muy importante", sostuvo.

Una intervención en el casco histórico
La segunda etapa del plan se desarrolla en el denominado radio antiguo de Rosario, donde la red presenta roturas frecuentes y problemas de baja presión por la antigüedad y el desgaste de las viejas cañerías de hierro fundido.
Según se informó, el proyecto contempla el recambio de los tramos identificados como críticos. En aquellos sectores donde las condiciones técnicas lo permitan se utilizarán tecnologías sin zanja, una metodología que reduce la necesidad de romper calzadas y veredas de manera extendida.
Las conducciones existentes serán reemplazadas por tuberías de PEAD, polietileno de alta densidad, un material que ofrece mayor durabilidad y confiabilidad para la prestación del servicio. La intervención incluye además la renovación integral de la infraestructura complementaria asociada a la red.
Ghilotti señaló que ejecutar estos trabajos en el centro rosarino representa un desafío operativo por la intensidad del movimiento diario en la zona. "Para la empresa es un desafío importante porque es una zona muy movida de la ciudad de Rosario", expresó.
La titular de ASSA también vinculó esta etapa con las tareas realizadas el año pasado en otros sectores de la ciudad. "Ya intervenimos el año pasado en Lourdes y Pichincha, y podemos decir que es la obra que Rosario necesita", manifestó.

Qué tareas incluye la obra
De acuerdo con el detalle oficial, los trabajos abarcan aproximadamente 10.800 metros de cañerías, unas 1.600 conexiones domiciliarias y la totalidad de los hidrantes y válvulas esclusas correspondientes al área intervenida.
La renovación de las conexiones domiciliarias se realizará de manera integral, desde la toma en carga sobre la nueva cañería distribuidora hasta el cajón de servicio. Esa tarea comprenderá la llave de paso y el resto de los accesorios necesarios para completar cada enlace.
La obra también prevé la provisión y colocación de micromedidores. Ese equipamiento se utilizará para reemplazar los dispositivos que requieran recambio e incorporar medición de consumo en los suministros que actualmente no cuentan con ese sistema.
Ghilotti remarcó que se trata de una intervención menos visible que otras obras urbanas, pero con efectos directos sobre la vida cotidiana. "Estas son las obras que van por abajo, las que no se ven, pero que cambian realmente la calidad de vida del vecino y que van a permitir que Rosario siga creciendo", afirmó.

Plazo y empresas a cargo
Los trabajos están a cargo de la UTE integrada por Edeca S.A. y Grimaco S.R.L., que tendrá un plazo estimado de 12 meses para completar la ejecución de esta segunda etapa.
La intervención forma parte de un plan de renovación de redes que avanza por sectores de Rosario con el objetivo de reemplazar infraestructura obsoleta y mejorar las condiciones de prestación en áreas históricas de la ciudad. En este caso, el foco está puesto en una porción central donde la antigüedad de las cañerías venía generando inconvenientes recurrentes en el servicio.

