pixel
Juegos Suramericanos
Quini 6
Legislativas

En Rosario ningún salario alcanza el costo de vida de una familia

En Rosario ningún salario alcanza el costo de vida de una familia

Una familia rosarina necesitó $2.179.474 para cubrir su costo de vida durante junio, según un relevamiento del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO). El informe, realizado en barrios populares de la ciudad, concluye que ninguno de los ingresos laborales y sociales analizados logra cubrir ese monto, una situación que, según la diputada provincial Lucila De Ponti, refleja el deterioro del poder adquisitivo de los hogares.

El estudio indica que el costo de vida aumentó 10,5% respecto de marzo y que el fuerte incremento de los alimentos continúa siendo uno de los principales factores que presionan sobre los ingresos familiares.

El peso de los alimentos en el presupuesto familiar

El relevamiento del CESO señala que una familia tipo necesitó $760.193 solo para afrontar la alimentación mensual, mientras que un adulto requirió $246.017 para cubrir la canasta alimentaria.

Entre los productos que más aumentaron durante el último trimestre se encuentran el aceite, con un incremento del 30%; la carne picada, con 26%; y los huevos, con 25%. En la comparación interanual también sobresalen las fuertes subas de la cebolla, que acumuló un aumento del 164%, y de la papa, con 126%.

Estos incrementos impactan directamente sobre el gasto cotidiano de los hogares y explican buena parte del crecimiento del costo de vida registrado por el estudio.

Ningún ingreso logra cubrir el costo de vida

El informe comparó el costo de vida familiar con ocho ingresos de referencia correspondientes a distintas actividades laborales y prestaciones sociales de Rosario. Ninguno alcanzó a cubrir el costo mensual calculado.

Según el relevamiento, un efectivo policial logra cubrir el 62% del costo de vida con su salario, mientras que un trabajador de la construcción llega al 59%. En el caso de un empleado de comercio, la cobertura alcanza el 56%, mientras que un trabajador municipal apenas llega a la mitad del monto necesario.

La situación es aún más compleja para los sectores de menores ingresos. Una trabajadora de casas particulares y un jubilado que percibe el haber mínimo solo alcanzan a cubrir el 22% del costo de vida estimado, mientras que el Salario Mínimo, Vital y Móvil representa apenas el 17% del total requerido.

Al referirse a estos resultados, De Ponti sostuvo: «Si ningún sueldo alcanza, es claro que hay un modelo que no está funcionando aunque el gobierno diga que la economía está ordenada».

La legisladora agregó: «Un docente o un empleado de comercio cubren apenas la mitad del costo de vida con su salario. Un jubilado de la mínima, una quinta parte. No estamos hablando de sectores bajos —que están peor— sino de la clase media trabajadora, la que históricamente sostiene al país».

El impacto sobre las trabajadoras y los sectores más vulnerables

De Ponti ejemplificó la situación con el caso de las trabajadoras de casas particulares. Señaló que el salario mensual de una empleada doméstica resulta insuficiente incluso después de cubrir la alimentación personal, ya que luego debe afrontar alquiler, servicios públicos, transporte y demás gastos esenciales.

En ese sentido expresó: «Una mujer que limpia casas o cuida adultos mayores gana $488.000 y necesita $246.000 para comer ella solamente. ¿Con qué paga el alquiler, la luz, el gas, el boleto? Detrás de cada uno de estos números hay una mujer estirando el sueldo hasta donde no da».

Luego agregó: «El ajuste tiene rostro, y muchas veces es el de una mujer que cuida».

La situación de la niñez

El informe también analizó las prestaciones destinadas a niñas, niños y adolescentes. De acuerdo con los datos relevados, la suma de la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar solo alcanza para cubrir la canasta alimentaria hasta los 13 años.

Según el trabajo, la AUH asciende a $144.932 y la Tarjeta Alimentar a $72.250, lo que representa un ingreso conjunto de $217.182 por hijo.

El análisis advierte que, a partir de esa edad, el costo de la alimentación supera el monto de ambas prestaciones, incrementando la vulnerabilidad de los hogares con adolescentes.

El debate sobre el poder adquisitivo

En sus declaraciones, De Ponti cuestionó la situación económica y sostuvo que la desaceleración de la inflación no alcanza para recomponer el ingreso real de las familias.

«La inflación se frenó pero sigue siendo un problema. ¿De qué éxito puede hablar Milei? ¿Qué clase de equilibrio fiscal es si deja sin comer a familias enteras?», afirmó.

También manifestó: «Un modelo económico que no le garantiza la comida a la gente y al mismo tiempo le saca impuestos a los ricos, es un modelo que ya decidió a quién dejar afuera».

Finalmente, la legisladora consideró que los datos deben servir para discutir la evolución de los ingresos y del costo de vida. «Nosotros elegimos decir la verdad sin consigna vacía: los precios suben y los sueldos no, y esa brecha la termina pagando el que labura, la mayoría de las veces endeudándose».

En el cierre de sus declaraciones afirmó: «La crisis no es una idea de dirigentes ni una discusión de escritorio. Es una experiencia concreta que se vive en cada barrio de Rosario. Y de esa experiencia también se sale, como se salió otras veces: mirando los problemas de frente y reconstruyendo un país donde el trabajo vuelva a alcanzar para vivir».

Informe completo de CESO

Últimas noticias

Subir
Escuchá C24 Radio