La Municipalidad, la EPE y Aguas Santafesinas coordinarán intervenciones en redes eléctricas, agua potable, cloacas y desagües pluviales. El programa incluye el reemplazo de cañerías centenarias, nuevas conexiones y obras hidráulicas en distintos barrios.
El intendente Pablo Javkin presentó este miércoles 15 de julio, junto a las autoridades de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y Aguas Santafesinas (ASSA), un amplio programa de infraestructura destinado a renovar y ampliar los servicios esenciales de Rosario.
La iniciativa, definida por las autoridades como la inversión en infraestructura subterránea más importante de la historia de la ciudad, contempla obras ejecutadas, en marcha y proyectadas en las redes de energía eléctrica, agua potable, saneamiento y desagües pluviales.
La presentación se realizó en el salón Carrasco del Palacio Municipal y estuvo encabezada por Javkin; la presidenta de la EPE, Anahí Rodríguez, y la titular de ASSA, Renata Ghilotti. El documento oficial plantea una planificación conjunta para evitar que una misma calle sea intervenida varias veces, reducir los tiempos de obra y disminuir el impacto sobre vecinos y comerciantes.
“Esta obra conjunta con EPE y ASSA es histórica”, sostuvo Javkin, quien vinculó el programa con una deuda acumulada durante los últimos años en materia de infraestructura urbana.
El intendente explicó que parte de las roturas frecuentes de calles se origina en el deterioro de las antiguas cañerías de agua potable. También señaló que las pérdidas registradas en el casco histórico afectan el traslado del agua desde las plantas ubicadas en el norte hacia los sectores sur y sudoeste.
“Al cambiar los caños se evitará toda esa pérdida de agua y va a implicar una mejor presión, no solo en el área del recambio de las cañerías, sino en todo el resto de la ciudad”, afirmó.

Renovación de las redes eléctricas
La EPE informó que durante los últimos dos años destinó 42.700 millones de pesos a obras de infraestructura eléctrica en Rosario. Según la empresa, las intervenciones permitieron reducir la cantidad de usuarios afectados y el tiempo de recuperación del servicio durante los períodos de mayor demanda.
Actualmente se desarrolla la renovación de las redes de baja tensión en el distrito Centro, dentro del sector comprendido entre avenida 27 de Febrero, avenida Francia y el río Paraná. La intervención alcanzará a aproximadamente 289.000 habitantes, equivalentes a cerca del 30% de la población rosarina.
Los trabajos incluyen 1.428 conexiones subterráneas, 115 nuevos gabinetes, 2.927 conexiones aéreas y la renovación de 1.106 columnas. El objetivo es brindar mayor estabilidad, reducir las fallas y mejorar la calidad del suministro eléctrico, particularmente durante el verano.
Rodríguez explicó que la selección de los sectores responde a criterios técnicos y a los mapas de criticidad elaborados a partir de los cortes y reclamos registrados en los últimos períodos estivales.
“El criterio para comenzar con la reparación de la infraestructura de baja tensión es exclusivamente técnico y tiene que ver con evitar las reincidencias, los cortes y las afectaciones del servicio”, remarcó la presidenta de la EPE.

Recambio de cañerías de hasta 130 años
Aguas Santafesinas, por su parte, proyectó una inversión de 120.000 millones de pesos entre 2024 y 2027 para mejorar la infraestructura de agua potable y saneamiento.
Una de las principales intervenciones fue la primera etapa de renovación de la red en Lourdes y Pichincha, donde se reemplazaron cañerías de hasta 130 años de antigüedad. Allí se instalaron 9 kilómetros de nuevas tuberías y se realizaron 1.800 conexiones domiciliarias, con una inversión de 4.500 millones de pesos.
La obra beneficia a más de 30.000 habitantes y, de acuerdo con las mediciones presentadas, permitió lograr una mejora del 85% en la presión del servicio en ambos barrios.
La segunda etapa se concentrará en el casco histórico. El proyecto contempla 10,8 kilómetros de nuevas cañerías, 1.600 conexiones domiciliarias y una inversión superior a los 6.141 millones de pesos. Se estima que alcanzará a unos 32.000 vecinos.
Ghilotti reconoció que las reparaciones y los corralitos generan inconvenientes en la circulación, pero sostuvo que responden al envejecimiento de las redes.
“Es imposible que no tengamos problemas cuando la infraestructura es tan vieja”, señaló la presidenta de ASSA, quien destacó la decisión provincial y municipal de priorizar inversiones que no quedan visibles una vez finalizadas.
Además del recambio de cañerías, ASSA ejecutó la estación elevadora cloacal Fisherton Noroeste, con 3.850 conexiones domiciliarias y 15.000 beneficiarios; nuevas perforaciones y un acueducto en barrio Godoy; la renovación de 850 metros del colector Vélez Sarsfield, y un plan de reducción de vulnerabilidad para las plantas potabilizadoras de Arroyito y Granadero Baigorria.
La cobertura cloacal llegará al 97%
El programa también incluye la ampliación de las redes cloacales mediante un trabajo conjunto entre la Municipalidad, la Provincia y el Banco Municipal.
Actualmente se ejecutan intervenciones en sectores de Fisherton, La Bombacha, Stella Maris, Santa Rosa, Nuevo Alberdi, Cristalería, Hostal del Sol y Puente Negro. En total se proyectan 7.077 conexiones domiciliarias para más de 35.800 habitantes.
Con la finalización de estas obras, la cobertura de la red cloacal alcanzará aproximadamente al 97% de los barrios de Rosario.
Conductos pluviales y prevención de anegamientos
En paralelo, el municipio desarrolla obras hidráulicas vinculadas con nuevos pavimentos y la prevención de anegamientos. El programa comprende 54.460 metros de conductos pluviales y la eliminación de zanjas en 455 cuadras.
Las intervenciones alcanzan a barrios como Las Delicias, Tiro Suizo, Las Heras, Empalme Graneros, Antártida Argentina, Lomas de Alberdi y Triángulo y Moderno. También se realizan trabajos sobre avenida Seguí, Ayacucho, Newbery y Casiano Casas.
Entre las obras estratégicas aparece el nuevo terraplén de Las Flores Sur, concebido como defensa ante posibles crecidas y acumulaciones de agua. El proyecto se complementa con conductos, cámaras de bombeo y reservorios.
También está prevista la reconstrucción del conducto Piaggio, en la zona de La Rambla y La Florida, debido a las fallas estructurales detectadas en la infraestructura actual. A estas tareas se suma un nuevo conducto pluvial sobre Carrasco, entre Vieytes y Punta Lara, necesario para avanzar posteriormente con la repavimentación de la dársena.
Las autoridades anticiparon que las obras provocarán cortes, desvíos, reducción de calzada y trabajos frente a viviendas y comercios. Sin embargo, remarcaron que la coordinación entre los tres organismos permitirá reducir las molestias y evitar nuevas aperturas una vez ejecutadas las mejoras en superficie.
“Si queremos algo que dure mucho tiempo, conviene meterse abajo. Para meterse abajo hay que romper, porque de lo contrario lo que hacemos se ve bien, pero dura poco”, concluyó Javkin.
Presentación

