El Concejo Municipal de Rosario avanzó con una iniciativa que encomienda al Departamento Ejecutivo la elaboración de un nuevo Plan Integral de Movilidad para la ciudad y su área metropolitana, a partir de una revisión del Plan Integral de Movilidad y Pacto de Movilidad 2010.
La propuesta, impulsada por el concejal Leonardo Caruana, parte de una premisa central: Rosario ya no se mueve igual que hace 15 años. Los cambios en la distribución de la población, los nuevos hábitos de viaje, la expansión urbana, las transformaciones en el uso del suelo y la aparición de nuevas formas de transporte obligan a actualizar la planificación vigente.
El expediente ingresó originalmente como proyecto de ordenanza, pero el despacho con modificaciones quedó formulado como decreto. En concreto, el Concejo encomienda al Ejecutivo municipal avanzar en la elaboración de un nuevo instrumento de planificación, con datos actualizados, participación ciudadana y articulación metropolitana.
Una ciudad que cambió su forma de moverse
El proyecto sostiene que desde la aprobación del Plan Integral de Movilidad de 2010 se produjeron transformaciones estructurales en Rosario. Cambiaron los lugares de residencia, trabajo, estudio y asistencia a distintas actividades, lo que impacta directamente en las necesidades cotidianas de traslado.
También se señala que las modificaciones urbanísticas aprobadas en los últimos años alteraron usos del suelo, densidades e indicadores en distintos sectores de la ciudad. Según el texto legislativo, sólo durante 2025 se aprobaron ordenanzas que afectaron casi el 9% del ejido urbano, con impacto potencial sobre la circulación y el tránsito.
En ese contexto, el nuevo plan deberá contemplar una mirada integral entre planificación urbana y movilidad. El objetivo es que el sistema de transporte pueda responder a las necesidades actuales y futuras, con criterios de accesibilidad, seguridad, eficiencia, sostenibilidad ambiental y equidad territorial.
Encuesta de origen y destino para actualizar datos
Uno de los puntos centrales del decreto es la realización de una nueva Encuesta de Origen y Destino de viajes. La medida se apoya en el Marco Regulatorio del Transporte Urbano de Pasajeros, que establece la necesidad de renovar cada diez años el mapa de movilidad de Rosario y su área metropolitana.
La última Encuesta de Origen y Destino fue realizada en 2008. Para el Concejo, esa falta de información actualizada limita la calidad de las decisiones públicas y favorece intervenciones parciales sin bases objetivas suficientes.
La nueva encuesta deberá permitir una caracterización general de la movilidad y servirá como insumo para la Mesa de Trabajo creada por el Decreto Nº 67.304/25, orientada a elaborar propuestas de mejora en la movilidad, comenzando por el área central.
Además, la información que surja de la encuesta deberá publicarse en el portal de Datos Abiertos municipal, en formato abierto y reutilizable. Ese punto busca garantizar transparencia y facilitar el análisis por parte de universidades, especialistas, organizaciones y ciudadanía.
Articulación con el ECOM y mirada metropolitana
La elaboración del nuevo Plan Integral de Movilidad deberá articularse a través del Ente de Coordinación Metropolitana Rosario, junto con la Secretaría de Movilidad, el Ente de la Movilidad Rosario y la Comisión de Seguimiento del Transporte Urbano de Pasajeros.
La incorporación del ECOM no es un detalle menor. El organismo está integrado por Rosario y otras 31 localidades del área metropolitana, y constituye un ámbito de planificación y coordinación de políticas públicas de impacto regional.
La movilidad cotidiana ya no puede pensarse sólo dentro de los límites administrativos de Rosario. Buena parte de los traslados diarios responde a dinámicas metropolitanas, con personas que ingresan y egresan de la ciudad por motivos laborales, educativos, sanitarios, comerciales o recreativos.
Transporte público, ciclovías y carriles exclusivos
El decreto también ordena dar cumplimiento a iniciativas ya aprobadas por el Concejo vinculadas a la movilidad urbana. Entre ellas, la revisión integral de la red de ciclovías y bicisendas, la evaluación de carriles exclusivos no implementados y la continuidad de la mesa de trabajo sobre movilidad en el área central.
El texto plantea que el transporte público atraviesa un escenario complejo por la caída de pasajeros desde la pandemia, el aumento de costos, la eliminación de subsidios nacionales y el crecimiento de plataformas que promueven el uso de vehículos particulares.
Frente a ese panorama, el nuevo plan deberá analizar cómo fortalecer el transporte urbano de pasajeros, ordenar la convivencia entre distintos modos de circulación y definir una estrategia que incluya colectivos, taxis, remises, bicicletas, peatones, motos, vehículos particulares y nuevas plataformas.
Seguridad vial y usuarios vulnerables
La iniciativa también incorpora datos de siniestralidad vial. Según el informe citado en el expediente, peatones, ciclistas y motociclistas conforman el grupo más vulnerable de la vía pública.
Los motociclistas representan el 41% del total de víctimas fatales y más del 62% de esos hechos ocurrieron en zonas urbanas. Además, los peatones y ciclistas representan el 19,2% de los fallecidos, con 65 muertes por atropellos registradas en 2024.
Estos datos refuerzan la necesidad de una planificación que no se limite a ordenar el tránsito, sino que también apunte a reducir riesgos, mejorar la infraestructura vial y priorizar a los usuarios más expuestos.
Movilidad sostenible y cambio climático
El expediente también vincula la actualización del plan con el Plan Local de Acción Climática Rosario 2030. Allí se destaca que el transporte representa el 32% de las emisiones del inventario municipal de gases de efecto invernadero de 2018.
En esa línea, la ciudad ya venía incorporando objetivos como la ampliación de la red de ciclovías, el crecimiento del sistema “Mi bici, Tu bici”, nuevos carriles exclusivos, corredores ferroviarios metropolitanos, un tranvía urbano y líneas eléctricas del transporte urbano de pasajeros.
El desafío será convertir esos lineamientos en una política de movilidad coherente, con prioridades claras, datos actualizados y participación ciudadana.
Una oportunidad para ordenar el debate
El nuevo Plan Integral de Movilidad aparece como una oportunidad para ordenar un debate que en los últimos años se dio de manera fragmentada. Ciclovías, carriles exclusivos, transporte público, taxis, remises, plataformas, estacionamiento, motos y circulación peatonal suelen discutirse por separado, aunque todos forman parte de un mismo sistema urbano.
Con la aprobación del decreto, el Concejo le pide al Ejecutivo que avance en una planificación de mayor alcance, con base técnica, participación y perspectiva metropolitana.
Rosario necesita actualizar su mapa de movilidad para una ciudad que cambió sus recorridos, sus tiempos y sus formas de traslado. La discusión ya no pasa sólo por cómo ordenar el tránsito, sino por definir qué modelo de ciudad se quiere construir para los próximos años.
El proyecto de Caruana

