La Universidad Nacional de Rosario (UNR) inauguró este viernes 7 de agosto su Planta Pública de Alimentos, un proyecto que articula conocimiento científico, innovación tecnológica y capacidad productiva. La planta proyecta elaborar unas 320.000 raciones durante su primer año, mientras el municipio anticipó que aportará recursos para ampliar la producción y desarrollar nuevos alimentos.
El acto contó con la participación del intendente Pablo Javkin; el rector de la UNR, Franco Bartolacci; la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, y representantes de las empresas e instituciones que colaboraron para concretar el proyecto.
La instalación fue desarrollada a través del Área de Extensión Universitaria y está destinada a producir alimentos no perecederos, nutritivos, estandarizados y de bajo costo, bajo estándares de calidad e inocuidad. A la actividad productiva se sumarán tareas de investigación aplicada, formación profesional, prácticas estudiantiles y transferencia tecnológica.

Un proyecto que atravesó distintas etapas
Durante la inauguración, Javkin recordó que la iniciativa comenzó a gestarse en 2021 a partir de un programa nacional y atravesó diferentes dificultades hasta llegar a su puesta en funcionamiento, entre ellas el impacto de la alta inflación y la posterior interrupción de financiamientos nacionales.
«Entre las tantas acciones que llevamos adelante entre la Universidad y el Municipio, una de las que más nos movilizaba con el rector era esta», expresó el intendente.
El proyecto de la Planta Pública de Alimentos había sido seleccionado en el marco del programa nacional Ciencia y Tecnología contra el Hambre y posteriormente continuó su desarrollo mediante la articulación entre la universidad, el municipio y actores privados.
Javkin destacó la decisión de sostener la iniciativa pese a las dificultades que surgieron durante el proceso. «Los vaivenes a veces cuestan, pero si se persiste se logra. Hoy empieza algo, eso es lo más importante», afirmó.
La UNR había presentado formalmente la iniciativa en mayo pasado, cuando informó que el espacio estaba concebido como un modelo de articulación público-privada. En octubre de 2025, además, la universidad había firmado un convenio con la Universidad Nacional de La Plata para intercambiar conocimientos vinculados con producción, gestión, alimentos deshidratados, logística y asistencia nutricional.

El municipio prevé incorporar la producción a sus programas
Uno de los objetivos planteados durante la inauguración es vincular la capacidad de producción de la planta con políticas sociales que ya desarrolla la Municipalidad de Rosario. Javkin señaló particularmente el trabajo enfocado en los primeros mil días de vida de niñas y niños.
Según indicó el intendente, el municipio tiene identificados alrededor de 4.000 niños y niñas que requieren acompañamiento especial debido a dificultades vinculadas con niveles adecuados de nutrición, contención emocional y estímulos durante esa etapa del desarrollo.
«Imagínense que para nosotros la posibilidad de contar con esa información, ese trabajo, complementado con la posibilidad de tener la calidad nutricional verificada a partir del trabajo que hay detrás de esto y que incluye la ciencia, capital de muchas empresas y la universidad, nos va a dar una oportunidad enorme», sostuvo Javkin.
El mandatario calificó esa articulación como una experiencia pionera y confirmó que la Municipalidad realizará un aporte para incrementar las raciones, ampliar el desarrollo e incorporar nuevos productos.
«Más allá de la inauguración de hoy, lo importante es cómo mañana en hogares de nuestra ciudad cambia la vida de mucha gente a partir de lo que estamos abriendo hoy», expresó.

Bartolacci destacó el rol de la universidad pública
Por su parte, Bartolacci recordó las dificultades que atravesó la iniciativa antes de concretarse. «Tuvimos marchas y contramarchas, muchas dificultades, momentos en que pensábamos que iba a ser difícil concretarlo», señaló.
El rector destacó especialmente la articulación que permitió completar la planta y sostuvo que garantizar el acceso a los alimentos constituye uno de los desafíos sociales más urgentes.
«Yo siempre creí que es una inmoralidad que, en un país que tiene la capacidad productiva en términos de alimentos como tiene la Argentina, haya mucha gente que no tenga todos los días garantizado un plato de comida en su mesa», manifestó.
Bartolacci remarcó además que existen antecedentes de universidades públicas involucradas directamente en la producción y desarrollo de alimentos, entre ellas las universidades nacionales del Litoral y de La Plata.
«Quizás pocas iniciativas sinteticen tanto y tan bien cuál es el valor y el sentido de la universidad pública argentina como esto que hoy estamos poniendo en marcha», afirmó.

El aporte privado permitió completar la inversión
La iniciativa fue impulsada por el Programa Solidaridad de la UNR, que integró el trabajo de autoridades, docentes, investigadores, estudiantes, graduados y representantes del sector privado para desarrollar respuestas vinculadas con la problemática alimentaria.
De acuerdo con la información difundida durante la inauguración, el sector privado financió alrededor del 85% de la inversión total necesaria para concretar la obra. Entre los principales aportantes estuvo la Fundación Cargill, que brindó apoyo económico, logístico y operativo y donó equipamiento para la planta.
También participaron Ingeniería + Diseño S.A., ID Ingeniería, Milisenda Servicios Portuarios, Volta, MGN Soluciones Eléctricas, Giovagnoli, MG Soluciones, Industrias Juan F. Secco SA, Solpower SRL, Sotic SA, Sullair Argentina, Ingesir, Mutual Socios de la AMR, Gran Bai y la Bolsa de Comercio de Rosario.
Con la inauguración comienza ahora la etapa operativa del proyecto. La expectativa de la UNR y del municipio es que la capacidad productiva pueda ampliarse progresivamente y que el desarrollo científico y tecnológico se traduzca en alimentos destinados a quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.
«Ahora el corazón estará completamente lleno el día que esto, en muy poquitos días, esté en la mesa de quien más lo necesita», cerró Bartolacci.


