El proyecto impulsa un programa destinado a personas y familias con dificultades para afrontar tarjetas de crédito y préstamos personales. Prevé una TNA fija máxima del 35%, plazos desde 24 meses y beneficios fiscales para las entidades que adhieran.
El concejal Mariano Romero, junto a María José Poncino y Pablo Basso, presentó en el Concejo Municipal de Rosario un proyecto de ordenanza para crear un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, orientado a quienes atraviesan situaciones de sobreendeudamiento y necesitan refinanciar deudas de consumo. El expediente ingresó el 3 de septiembre y fue girado a las comisiones de Gobierno y de Presupuesto y Hacienda.
La propuesta busca que el Banco Municipal de Rosario y otras entidades financieras que adhieran ofrezcan créditos destinados exclusivamente a cancelar, consolidar o refinanciar deudas originadas en tarjetas de crédito y préstamos personales. La principal condición financiera prevista es una Tasa Nominal Anual fija máxima del 35%, con un plazo mínimo de devolución de 24 meses.
“El endeudamiento familiar es hoy la principal urgencia de los hogares rosarinos”, sostuvo Romero al fundamentar la iniciativa. Según planteó, una parte del endeudamiento actual ya no está vinculada con inversiones de largo plazo, sino con la necesidad de cubrir gastos cotidianos.
“Muchas familias no se endeudan para comprarse una casa o para poner un negocio, sino para llegar al 30 de cada mes. Son deudas que las pagás y volvés a estar igual, pero con menos plata”, afirmó.

Quiénes podrían acceder al programa
El proyecto establece requisitos concretos para ingresar al régimen. Podrían hacerlo personas con deudas de tarjetas o préstamos personales que estén registradas en la Central de Deudores del Banco Central en Situación 2, con atrasos de entre 60 y 90 días, o Situación 3, entre 90 y 180 días.
También contempla a quienes permanezcan en Situación 1 pero puedan acreditar sobreendeudamiento mediante el pago recurrente del mínimo de una o más tarjetas durante los últimos seis meses, sin una reducción significativa del capital adeudado.
Además, los ingresos mensuales del grupo familiar deberán ser inferiores a 10 Salarios Mínimos, Vitales y Móviles, las obligaciones comprendidas en el programa deberán representar más del 30% de los ingresos del hogar y será necesario acreditar al menos dos años de domicilio en Rosario.
El texto también prevé una línea específica para emprendedores, trabajadores independientes y personas con actividades económicas no registradas o con registración insuficiente, siempre dentro de las condiciones previstas por el régimen.
Un beneficio fiscal para reducir las tasas
La herramienta propuesta no contempla un subsidio directo del municipio a los deudores. El mecanismo plantea otorgar a las entidades adheridas una reducción de hasta el 50% del Derecho de Registro e Inspección (DREI), vinculada a la cantidad y los montos de los préstamos concedidos dentro del programa.
“No le pedimos al banco que pierda ni le pedimos al municipio que ponga plata que no tiene”, explicó Romero. Y añadió: “Es un intercambio: el banco baja la tasa, el municipio baja el DREI en la misma proporción”.
El proyecto instruye al Banco Municipal a incorporarse al esquema e invita a hacerlo a otras entidades bancarias y no bancarias habilitadas. Los solicitantes tendrían 90 días desde la implementación para tramitar el beneficio, aunque la reglamentación podría ampliar ese plazo.
La mora de las familias creció durante 2026
La iniciativa aparece en un escenario de fuerte crecimiento de la morosidad crediticia. Según el último Informe sobre Bancos disponible del Banco Central, correspondiente a junio de 2026, el indicador de mora de las financiaciones a las familias alcanzó el 12,8%. En julio de 2025 era del 5,6%, por lo que el nivel se más que duplicó en menos de un año.
El deterioro es todavía mayor fuera del sistema bancario tradicional. El BCRA informó que, entre los proveedores no financieros de crédito, la irregularidad llegó al 26,9% en febrero, mientras que específicamente en préstamos personales alcanzó el 34,1%.
Romero atribuyó parte de esta situación a la evolución de los ingresos y los gastos familiares y cuestionó las políticas económicas nacionales. “Lo que estamos viendo es el sobreendeudamiento familiar de las personas que, producto de las políticas de Milei, tienen ingresos cada vez más bajos y tienen gastos cada vez más crecientes”, expresó.
Un esquema similar al que ya funciona en Buenos Aires
El antecedente más directo comprobable es el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde durante 2026 fue sancionada la Ley Nº 6.959 y comenzó a funcionar un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal con características muy similares: TNA máxima del 35%, un plazo mínimo de 24 meses, ingresos familiares inferiores a 10 salarios mínimos y un nivel de endeudamiento superior al 30% de los ingresos.
En ese caso, las entidades que adhieren reciben una reducción del 50% del Impuesto sobre los Ingresos Brutos correspondiente a los intereses generados por las refinanciaciones.
En Rosario, la iniciativa todavía deberá atravesar el tratamiento del Concejo Municipal. Si finalmente se convierte en ordenanza, el Ejecutivo tendrá un plazo de 30 días desde su promulgación para reglamentarla, mientras que la autoridad de aplicación deberá publicar informes periódicos sobre cantidad de beneficiarios, créditos otorgados, deuda refinanciada y nivel de cumplimiento.
Proyecto presentado

