El tiempo continuará marcado por la persistencia de la humedad, la nubosidad y la inestabilidad en Rosario y gran parte del sur santafesino durante los próximos días. Las lloviznas seguirán presentes en distintos momentos de la semana y, aunque se espera un leve ascenso de las temperaturas hacia el fin de semana, los pronósticos anticipan el ingreso de un nuevo frente de aire polar durante los últimos días de julio, aunque con características diferentes al intenso episodio de origen antártico registrado a comienzos del mes.
Persistirá un escenario de cielo cubierto e inestabilidad
Rosario atraviesa varios días consecutivos con cielos completamente cubiertos y elevados niveles de humedad, una situación que, según las previsiones meteorológicas, se extenderá al menos durante gran parte de la semana.
Durante la jornada del martes se registraron lloviznas de variada intensidad en distintos sectores de la ciudad y la región. La meteoróloga Vanessa Balchunas explicó que el fenómeno estuvo acompañado por un descenso de la sensación térmica debido al viento del este, que aportó mayor contenido de humedad al ambiente.
De acuerdo con el pronóstico, el miércoles presentará condiciones similares, con posibilidad de lluvias aisladas durante la madrugada y las primeras horas del día. Recién hacia el jueves podrían registrarse algunos períodos de sol, aunque serían transitorios dentro de un patrón atmosférico que continuará siendo inestable.
Un invierno más templado y con mayor humedad
Balchunas señaló que la región se encuentra bajo un patrón meteorológico más templado de lo habitual para esta época del año, producto de la alternancia entre ingresos de aire frío y vientos provenientes del este y del norte, que favorecen el aumento de la humedad.
En ese sentido, sostuvo que «La semana que viene también habrá nubosidad, que va a estar acompañada por humedad en aumento».
La especialista indicó además que «no habrá irrupciones polares extremas o persistentes hasta la próxima semana», diferenciando el escenario actual del intenso episodio de frío registrado durante los primeros días de julio.
Este comportamiento resulta consistente con la tendencia estacional difundida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que para el trimestre invernal prevé temperaturas superiores a los valores normales en buena parte del centro y norte del país, mientras que la evolución del fenómeno El Niño favorece un contexto de mayor disponibilidad de humedad sobre la región.
Las temperaturas comenzarán a recuperarse
Si bien las mañanas continuarán siendo frescas, con temperaturas mínimas cercanas a los 10°C, las máximas empezarán a mostrar una recuperación durante el próximo fin de semana.
Balchunas anticipó que «Comenzarán a superar los 18 o 19 grados y, la próxima semana, superarán los 24 grados ya que el sol volvería pero alternando con nubosidad y mucha humedad, previo a la llegada de un nuevo frente frío».
De esta manera, el ambiente se volverá progresivamente más templado, aunque sin abandonar el predominio de la humedad ni la presencia frecuente de nubosidad.
El próximo frente polar no tendría la intensidad del anterior
Los especialistas diferencian claramente el próximo ingreso de aire frío del fenómeno extraordinario registrado a comienzos de julio, cuando una masa de aire de origen antártico provocó temperaturas muy por debajo de los valores habituales para la época en gran parte del país. El SMN había informado entonces el avance de una masa de aire antártica que afectó extensas regiones del territorio nacional.
Respecto del nuevo pulso previsto para fines de julio y comienzos de agosto, Balchunas explicó que «Todo indica que comenzaremos agosto sin olas de frío sino episodios de frío con aire polar y acompañados de lluvias a medida que vaya avanzando el mes previo a la primavera, en concordancia con la cercanía de El Niño».
También aclaró que ese ingreso de aire frío no tendrá origen antártico, sino que corresponderá a una masa de aire polar que avanzará con mayor rapidez y permanecerá menos tiempo sobre la región.
Al comparar ambos eventos, detalló que «Se genera en el centro del continente antártico y avanza con toda la intensidad y la perdurabilidad de esas mínimas tan bajas hacia el centro del continente sin ningún tipo de inconvenientes», al referirse al episodio extremo ocurrido semanas atrás.
En cambio, sobre el nuevo escenario previsto indicó que será «más húmedo», condición que podría generar sensaciones térmicas inferiores a las temperaturas efectivamente registradas, aun cuando los valores mínimos no alcancen los extremos observados durante la ola polar anterior.
Un escenario variable camino a agosto
Las perspectivas para los próximos días muestran una transición entre jornadas húmedas, temperaturas en ascenso y un nuevo cambio de masa de aire hacia el inicio de agosto.
Aunque el regreso parcial del sol permitirá un aumento térmico, la atmósfera continuará presentando abundante humedad, nubosidad variable y posibilidades de precipitaciones intermitentes. Posteriormente, el ingreso del nuevo frente de aire polar volverá a provocar un descenso de las temperaturas, aunque sin las características excepcionales del episodio de origen antártico registrado durante las primeras semanas de julio.
Todo indica que el invierno seguirá mostrando una marcada variabilidad, alternando períodos templados y húmedos con ingresos de aire frío de menor persistencia, en un contexto climático influido por la evolución del fenómeno El Niño y por la sucesión de sistemas frontales sobre el centro del país.

