La Municipalidad de Rosario realizó 45.345 controles vehiculares entre enero y junio de 2026, un 6% más que en el mismo período del año pasado. Como resultado de los operativos, 3.169 vehículos fueron remitidos al corralón por distintas infracciones, mientras que los controles de alcoholemia mantuvieron una baja proporción de resultados positivos, según informó la Secretaría de Control y Convivencia.
Un mayor despliegue en las calles
El municipio intensificó las tareas de fiscalización durante el primer semestre del año, con operativos concentrados en los sectores de mayor circulación y en zonas donde existían antecedentes de encuentros ilegales de motos y vehículos. De acuerdo con los datos oficiales, entre enero y junio se concretaron 45.345 inspecciones vehiculares, frente a las 42.689 registradas en igual período de 2025, lo que representa un incremento cercano al 6%.

En ese marco, 3.169 automóviles y motocicletas fueron remitidos al corralón municipal por distintas infracciones a las normas de tránsito.
El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, sostuvo: “En Rosario tenemos una decisión muy clara de fortalecer la prevención vial a través de una presencia cada vez mayor en la calle. Por eso incrementamos los controles, reforzamos los operativos en los sectores donde detectamos mayores situaciones de riesgo y trabajamos de manera coordinada con la Policía de Santa Fe para garantizar intervenciones integrales. Cada control busca prevenir siniestros, desalentar conductas irresponsables y construir una ciudad donde el respeto por las normas sea una herramienta para cuidar la vida de todos”.
Alcoholemia y narcolemia
Durante los primeros seis meses de 2026 se efectuaron 26.873 controles de alcoholemia, de los cuales 789 arrojaron resultado positivo, equivalente al 2,93% del total. Según el municipio, el porcentaje mantiene la tendencia descendente registrada en los últimos años, en línea con los balances oficiales difundidos durante 2026.

Además, se detectaron 25 casos positivos en controles de narcolemia. Desde la Secretaría de Control explicaron que este examen solo se realiza cuando el conductor obtiene resultado negativo en alcoholemia y, tras la evaluación del médico presente en el operativo, existen indicios de posible consumo de sustancias psicoactivas.
Operativos en puntos estratégicos
Los procedimientos preventivos se reforzaron durante todo el día, con especial intensidad en los operativos antipicadas. Las intervenciones se concentraron en La Florida, el puente Rosario-Victoria, el circuito conocido como La Zapatilla, el Parque Scalabrini Ortiz, el sector de Ayacucho y Gutiérrez —donde se ubica el Museo del Deporte— y la zona de Lamadrid y Oroño.
En varios de estos lugares se implementaron hasta tres turnos diarios durante los fines de semana, debido a denuncias vecinales y reclamos vinculados con concentraciones ilegales de motocicletas y automóviles.
Los controles se desarrollan de manera coordinada entre inspectores municipales y efectivos de la Policía de la Provincia de Santa Fe. Mientras el municipio verifica documentación, elementos de seguridad y realiza los test de alcoholemia y narcolemia, la fuerza policial lleva adelante la identificación de personas y la verificación de vehículos para determinar si poseen pedido de secuestro.

Las infracciones más frecuentes
Datos recientes del Tribunal Municipal de Faltas muestran que el estacionamiento indebido continúa siendo la infracción más recurrente en Rosario durante el primer cuatrimestre del año.
Entre enero y abril se labraron 31.446 actas por este tipo de faltas. Las principales correspondieron a vehículos detenidos en espacios destinados al ascenso y descenso del transporte urbano (22.207 actas), estacionamiento en doble o múltiple fila (4.773), sobre ochavas (2.587) y sobre sendas peatonales (1.533).
Detrás del estacionamiento indebido se ubicaron la invasión de carriles exclusivos para el transporte urbano de pasajeros y el exceso de velocidad, aunque el municipio señaló que este último presenta una tendencia descendente.

