El Concejo Municipal aprobó por unanimidad una modificación de la ordenanza que regula el servicio de taxis y habilitó la incorporación de vehículos eléctricos. El sector estima que cada unidad podría ahorrar hasta $12 millones al año en combustible y mantenimiento.
Rosario dio un paso hacia la modernización de su sistema de transporte público. El Concejo Municipal aprobó una modificación de la Ordenanza N° 2.649, vigente desde 1980, para permitir la incorporación de vehículos eléctricos y otras tecnologías de energías alternativas al servicio de taxis de la ciudad.
La iniciativa fue impulsada por la concejal Anahí Schibelbein y surgió a partir de un pedido realizado por una de las cámaras que representan al sector taxista, interesada en evaluar la incorporación de nuevos modelos eléctricos que actualmente ya se comercializan en el mercado argentino.
La aprobación fue unánime y elimina una barrera normativa que impedía habilitar este tipo de vehículos dentro del sistema público de transporte.
«Lo que nosotros cambiamos es que no haya ningún obstáculo para avanzar en la modernización del sistema público de taxis», explicó Schibelbein tras la aprobación de la iniciativa.
Hasta $12 millones de ahorro por año
El principal atractivo para los titulares de licencias no pasa solamente por la cuestión ambiental, sino por la posibilidad de reducir de manera significativa sus costos operativos.
Según los cálculos realizados por cámaras del sector que ya vienen analizando experiencias similares en otras ciudades del país, un taxi eléctrico podría generar ahorros de hasta $12 millones anuales respecto de una unidad convencional.
La estimación contempla una reducción de gastos en combustible y también en mantenimiento mecánico, ya que los motores eléctricos eliminan numerosos componentes sujetos a desgaste.
Los taxistas calculan que el ahorro mensual podría ubicarse entre $1 millón y $1,2 millón por vehículo.
A diferencia de los automóviles con motor de combustión, los vehículos eléctricos no requieren cambios de aceite, filtros, bujías ni correas de distribución.
A ello se suma otro beneficio relevante para quienes evalúen incorporar este tipo de unidades. Según explicó Schibelbein, los vehículos eléctricos cuentan actualmente con una exención del pago de patente por cinco años, con posibilidad de extender ese beneficio por otros cinco años más , lo que mejora aún más la ecuación económica para los titulares de licencias.
Esto reduce significativamente los costos de mantenimiento y mejora la rentabilidad de la actividad.
A ello se suma otro beneficio económico relevante. La Ley Provincial N° 13.781 de promoción de la movilidad eléctrica contempla incentivos para este tipo de tecnologías y exenciones impositivas para determinados vehículos eléctricos e híbridos.

Una respuesta a la dificultad para renovar la flota
La iniciativa también busca atender uno de los principales problemas que atraviesa el sector desde hace varios años: la renovación de unidades.
En los fundamentos del proyecto se señala que la flota de taxis rosarina sufrió un progresivo envejecimiento a partir de 2020, producto de la crisis económica y del impacto generado por las plataformas que compiten con el sistema tradicional.
«Hace varios años que venimos discutiendo las dificultades que tienen los taxistas para renovar la flota», sostuvo Schibelbein.
La concejal consideró que la incorporación de nuevas tecnologías puede transformarse en una oportunidad para mejorar la calidad del servicio, reducir costos y volver a posicionar al taxi como una alternativa competitiva para los usuarios.
Además del ahorro económico, los impulsores del proyecto sostienen que la modernización tecnológica puede contribuir a recuperar parte del atractivo que el servicio perdió durante los últimos años frente a otras opciones de movilidad.
Qué cambia desde ahora
La modificación aprobada incorpora una cláusula específica para los vehículos eléctricos dentro de los requisitos exigidos para la habilitación de taxis.
El nuevo texto establece que cuando el vehículo sea eléctrico o utilice tecnologías de energías alternativas deberá ajustarse a la normativa vigente y a las condiciones técnicas que establezca la autoridad de aplicación.
Sin embargo, la aprobación de la ordenanza no implica que desde hoy comiencen a circular taxis eléctricos en Rosario.
Lo que cambia es que ya no existe ningún impedimento legal para que estos vehículos puedan ser habilitados dentro del sistema.
La medida abre la puerta para que los titulares de licencias puedan incorporar este tipo de unidades cuando las condiciones económicas y operativas lo permitan.
El siguiente paso dependerá de la reglamentación técnica que establezca el municipio y de las decisiones de inversión que adopte cada propietario.

Menos emisiones y una ciudad que deberá adaptarse
La ordenanza también se apoya en objetivos ambientales vinculados a la reducción de emisiones contaminantes y a la promoción de formas de movilidad más sustentables.
Entre sus fundamentos se mencionan el Plan Local de Acción Climática Rosario 2030 y la Ley Provincial de Impulso a la Movilidad Eléctrica, que promueven la incorporación de tecnologías más limpias para el transporte urbano.
Los vehículos eléctricos no generan emisiones directas de gases contaminantes durante su funcionamiento y reducen significativamente la contaminación sonora en las ciudades.
No obstante, el avance de esta tecnología también plantea nuevos desafíos.
Durante la entrevista radial, Schibelbein señaló que ya comenzaron conversaciones con la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y con la Secretaría de Ambiente para analizar la infraestructura necesaria para la carga de vehículos y el tratamiento futuro de las baterías cuando concluyan su vida útil.
La propia ordenanza menciona además la necesidad de avanzar en corredores eléctricos urbanos y puntos estratégicos de recarga dentro de la ciudad.
Un primer paso hacia la modernización
La incorporación de taxis eléctricos no será inmediata ni masiva. Sin embargo, la aprobación de esta modificación normativa marca un cambio de rumbo para un servicio que durante los últimos años enfrentó dificultades para renovar su flota y sostener su competitividad.
Entre los vehículos observados aparecen modelos eléctricos de la firma china BYD Yuan Pro, comercializados en Rosario a través de Neostar.
La medida abre la puerta a una transformación tecnológica que hasta ahora estaba vedada por una ordenanza redactada hace más de cuatro décadas.
Si las estimaciones de ahorro que manejan los propios taxistas terminan confirmándose en la práctica, los vehículos eléctricos podrían convertirse en una herramienta clave para reducir costos, mejorar la rentabilidad de la actividad y acelerar la renovación del parque automotor de Rosario.
Por ahora no habrá cambios visibles para los usuarios. Pero desde esta semana, Rosario ya tiene el marco legal necesario para que los taxis eléctricos comiencen a formar parte del futuro de la movilidad urbana.
Proyecto aprobado

