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Movilidad

Rosario suma dos nuevos troles eléctricos a la línea K

Rosario suma dos nuevos troles eléctricos a la línea K

La Municipalidad de Rosario incorporó dos nuevos trolebuses reconvertidos de diésel a eléctrico para reforzar la línea K del transporte urbano de pasajeros. Con estas unidades, la flota de este tipo alcanza los 17 coches, luego del proceso que permitió reemplazar los antiguos troles modelo 1994.

Los vehículos se suman a los que ya prestan servicio y amplían la capacidad operativa de la línea, con el objetivo de disponer de unidades de respaldo ante eventuales inconvenientes y sostener la prestación. La incorporación forma parte del programa de reconversión desarrollado por el municipio junto con la empresa estatal Movi Rosario, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la firma Inventu Ingeniería.

La secretaria de Movilidad, Nerina Manganelli, destacó el alcance del proyecto y su desarrollo en la ciudad. “Sin lugar a dudas, fue un proceso histórico para la movilidad de la ciudad y nos permitió posicionarnos a escala nacional con una experiencia inédita en la fabricación de este tipo de unidades para el transporte urbano de pasajeros”, sostuvo.

Reconversión de unidades diésel a eléctricas

El sistema aplicado en Rosario parte de colectivos urbanos diésel que superaron los diez años de antigüedad. A partir de esas unidades, se conserva el chasis y se incorpora un motor eléctrico junto con su sistema de control, además de las intervenciones necesarias para adaptar completamente el vehículo a su nueva función como trolebús.

La modalidad permitió avanzar de manera gradual en la renovación de la línea K y retirar definitivamente los trolebuses fabricados en 1994 que continuaban en circulación. El trabajo combina la participación del Estado municipal, la empresa pública de transporte, la universidad y una firma de ingeniería local.

Según los cálculos difundidos por el municipio, la reconversión representa aproximadamente el 35% del valor de un coche nuevo. A esa diferencia inicial se suman menores costos de mantenimiento y una vida útil superior respecto de las unidades convencionales, factores que fueron considerados dentro del programa de renovación.

Los trolebuses eléctricos también eliminan las emisiones contaminantes durante su circulación y generan menos ruido que los vehículos con motores de combustión. Al mismo tiempo, el proceso permite aprovechar estructuras existentes y concentra parte del trabajo técnico y de ingeniería en Rosario.

Una flota renovada para la línea K

La incorporación de los dos nuevos coches no reemplaza unidades antiguas de la línea, ya que esa etapa de renovación quedó completada con la salida de servicio de los trolebuses de la década de 1990. Los nuevos vehículos elevan ahora a 17 la cantidad de unidades reconvertidas disponibles y amplían el margen operativo del servicio.

La experiencia se desarrolló mediante una articulación entre Movi Rosario, la Municipalidad, la UNR e Inventu Ingeniería, con tareas que comprenden desde la adecuación estructural de los vehículos hasta la instalación de los componentes eléctricos y sistemas de control.

Además del impacto en la operación de la línea K, el municipio considera que el esquema contribuye al desarrollo de capacidades técnicas y mano de obra local vinculadas con tecnologías aplicadas a la movilidad eléctrica. La reconversión permite extender el aprovechamiento de vehículos que, por su antigüedad, ya habían cumplido una parte significativa de su ciclo dentro del transporte convencional.

Continúa la renovación del transporte urbano

La incorporación de los trolebuses se integra a un proceso más amplio de actualización de la flota del transporte urbano de Rosario. Durante 2025 se sumaron 130 unidades que permitieron renovar los coches de las líneas 107, 112, 122, 131, 132, 134, 135 y 142, de acuerdo con la información municipal.

En 2026, el municipio informó que ya se incorporaron otros 40 vehículos destinados a reforzar los servicios de las líneas 142 y 122. Paralelamente, está prevista la llegada de 90 colectivos 0 km impulsados a GNC, distribuidos en partes iguales entre la empresa Rosario Bus y Movi.

De acuerdo con la planificación oficial, Rosario Bus incorporará 45 de esas unidades y la empresa estatal sumará las otras 45. Los nuevos vehículos estarán equipados con mejoras tecnológicas y de confort, dentro de una estrategia destinada a reducir la antigüedad de la flota y disponer de más coches para sostener los cuadros horarios.

En ese escenario, los dos nuevos troles de la línea K representan una ampliación de una flota que ya había completado su recambio. El objetivo es contar con mayor disponibilidad de unidades para sostener la regularidad del servicio, al tiempo que se mantiene el esquema de propulsión eléctrica que caracteriza a una de las líneas tradicionales del transporte rosarino.

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