La Municipalidad de Rosario presentó el informe “Rosario Productiva – Anuario 2025”, un relevamiento que expone la actual estructura económica de la ciudad y deja una señal de alerta sobre el mercado laboral. Aunque el comercio y los servicios continúan liderando la actividad económica local, el estudio refleja una fuerte caída del empleo durante el último año y confirma una tendencia de largo plazo hacia una economía cada vez más orientada al sector servicios.
El documento, elaborado por el Centro de Información Económica (CIE), muestra que Rosario registró en 2025 una facturación anual de aproximadamente $17,6 billones a valores corrientes. El comercio volvió a posicionarse como el principal motor económico de la ciudad, concentrando el 39% de la facturación total, seguido muy de cerca por los servicios privados, con el 37%. La industria manufacturera, en tanto, representó el 20%, mientras que la construcción apenas alcanzó el 3%.
El informe remarca que la economía rosarina atraviesa “un escenario económico complejo”, marcado por una caída en los niveles de actividad y una fuerte contracción del empleo. Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el Aglomerado Gran Rosario perdió un 16,3% de puestos de trabajo en 2025 respecto del año anterior, pasando de 635.788 ocupados en 2024 a 531.921 en 2025.

Una economía cada vez más terciarizada
El estudio sostiene que Rosario mantiene una estructura económica similar a la de años anteriores, aunque con una consolidación del perfil de servicios. Actualmente, los servicios privados reúnen el 54% del empleo total y representan el 68% de los puestos laborales registrados dentro de las actividades económicas relevadas.
En paralelo, la industria continúa perdiendo peso relativo dentro de la economía local. El informe señala que el sector manufacturero muestra una caída sostenida tanto en facturación como en cantidad de establecimientos, en línea con una tendencia de “terciarización” de la economía rosarina.
Entre las ramas industriales más importantes aparecen la metalmecánica y maquinaria, que concentran el 36% de la actividad manufacturera, seguidas por alimentos, bebidas y tabaco, con el 27,7%. Más atrás se ubican los sectores químicos y plásticos (12,5%) y la fabricación de componentes electrónicos y equipos eléctricos (9,4%).
El trabajo también expone que muchas ramas industriales mostraron una elevada volatilidad durante los últimos años, especialmente la automotriz, textiles y metalurgia, con fuertes caídas en 2024 y 2025.
El centro concentra casi la mitad de la actividad
Desde el punto de vista territorial, el distrito Centro continúa siendo el principal núcleo económico de Rosario. Allí se concentra el 48,6% de la facturación total de la ciudad y casi la mitad de los establecimientos productivos activos.
El informe destaca que el Centro presenta un perfil claramente vinculado al comercio y los servicios, mientras que los distritos periféricos muestran una mayor participación relativa de actividades industriales y de construcción. El suroeste, por ejemplo, es el distrito con mayor peso de industria y construcción dentro de su estructura económica.

Predominio de microempresas
Otro de los datos centrales del relevamiento es la fuerte atomización empresarial de Rosario. Las microempresas representan el 83,8% del total de firmas de la ciudad y las pequeñas empresas otro 13%. Es decir, el 97% del entramado productivo local está compuesto por pequeñas unidades económicas.
Sin embargo, el informe advierte una fuerte concentración de ingresos: mientras las micro y pequeñas empresas reúnen casi todas las unidades productivas, explican apenas el 42% de la facturación total. En contraste, las grandes empresas —que representan apenas el 0,5%— concentran el 33,9% de la facturación.
Estancamiento y volatilidad
El anuario económico también analiza la evolución de la actividad entre 2011 y 2025. Allí concluye que Rosario atraviesa un escenario de estancamiento de largo plazo, con períodos alternados de recuperación y caída. A valores constantes, la facturación de 2025 se ubicó un 3,3% por debajo de los niveles de 2011.
El informe atribuye buena parte de esta volatilidad a los ciclos macroeconómicos nacionales. Tras el derrumbe de 2020 por la pandemia, Rosario experimentó una recuperación importante entre 2021 y 2023, pero volvió a sufrir una fuerte caída en 2024 (-16,6%) y una nueva baja en 2025 (-3,1%).
En ese contexto, el documento concluye que la economía rosarina muestra “alta sensibilidad a los cambios macroeconómicos”, con servicios que aparecen como el sector más dinámico y resiliente, frente a una industria y una construcción mucho más expuestas a los ciclos de caída y recuperación.
Rosario Productiva – Anuario 2025
Fuente: Informe “Rosario Productiva – Anuario 2025”, elaborado por el Centro de Información Económica de la Municipalidad de Rosario.

