n el pueblo de Villiers-au-Terre, en el norte de Francia, la policía arrestó a una pareja después de que se descubrieran enterrados en el jardín de los fondos de su anterior vivienda, y aun en otro lindero, los cuerpos de ocho recién nacidos, envueltos en bolsas de plástico.
Según los investigadores, citados por las agencias internacionales y los diarios franceses, sería muy posible que la pareja haya matado a otros bebés que, en palabras de la mujer detenida por la policía, serían producto de embarazos no deseados.
En ese mismo sentido, las autoridades informaron que, con la ayuda de perros, la policía continúa las pesquisas en la localidad, cerca de Lille.
Las dos personas bajo custodia podrían ser los padres de los bebés. La agencia de noticias AFP citó ayer a varios residentes de la zona que aseguran que los nuevos dueños de una casa fueron quienes llamaron a la policía, después de descubrir restos de recién nacidos en su jardín. Según sus dichos, las investigaciones continuaron en otra casa del lugar, donde se encontraron más restos humanos, correspondientes a otros dos bebés.
La fiscalía encargada del caso ofrecerá una rueda de prensa mañana para dar más detalles sobre el macabro hallazgo.
Por su parte, los medios franceses y el ccorresponsal de la BBC en París explicaron que en los últimos años Francia asistió a varios casos de padres que mataron a sus bebés y los enterraron en sus propios domicilios. En marzo pasado, una madre, también del noroeste de Francia, confesó haber terminado con la vida de seis de sus hijos, a quienes dijo haber escondido en el sótano de su casa. La policía tuvo en cuenta esos antecedentes para intensificar los operativos. < |