Tras el receso invernal, el Concejo Municipal volvió ayer al ruedo en una sesión que se prolongó más de lo esperado. Es que los ediles de la ciudad sancionaron un proyecto que beneficia a la Cámara Industrial y Comercial del Helado Artesanal de Rosario (Cicha) y perjudica a las intensiones expansivas de la cadena cordobesa Grido: se suspendió la apertura de heladerías por el lapso de dos meses.
Tras largas horas de debate en labor parlamentaria y casi dos horas en el recinto, los concejales de la ciudad aprobaron por unanimidad, la suspensión de habilitaciones, por única vez y en forma excepcional, por el término de 60 días, de establecimientos dedicados a la comercialización de cremas heladas.
La polémica surge a raíz del desembarco de la cordobesa Grido, que pretende instalar un gran número de sucursales en la ciudad, especialmente en los barrios. Según Cicha y algunos concejales, esta cadena amenaza con establecer una posición monopólica en el mercado, por lo que derivó en una serie de reuniones entre sus propietarios y la cámara de Heladeros rosarinos.
Finalmente se decidió crear una comisión especial, integrada por los concejales pertenecientes a las comisiones de Presupuesto, Producción y Gobierno y representantes designados por el Departamento Ejecutivo, para abocarse al estudio de la problemática. Desde la Cámara piden que no se permita la apertura de más de 15 sucursales por marca. Hoy en día, Rosario cuenta con 173 heladerías en toda la ciudad.
Vale aclarar que Grido no vende helados artesanales pero sí ofrece un producto que cuesta casi un 50% más barato del que se consigue en las tradicionales heladerías de la ciudad. El proyecto fue sancionado en el momento en que Grido tiene cinco pedidos de habilitaciones para abrir nuevas sucursales en la ciudad. |