Las salideras bancarias se convirtieron en una de las modalidades delictivas que más creció en los últimos meses. Si bien en Rosario no se dieron casos tan trágicos como el de Carolina Píparo en Buenos Aires, los robos a la salida de las sucursales se suceden a diario y ante esta situación el Concejo Municipal tomará cartas en el asunto. De no mediar imprevistos, este jueves se aprobarán una serie de medidas para brindarle mayor protección a los clientes y reducir las salideras.
Entre las disposiciones consensuadas se encuentran la instalación de boxes espejados de 1,80 metros de altura, cajas cerradas para que nadie vea la operación que está realizando el cliente, colas multifunción e inhibidores de celulares. "Las colas propuestas son para que los delincuentes no sepan hacia dónde van los que tengan que cobrar", explicó el concejal socialista, Edgardo Falcón, uno de los autores de la iniciativa junto al radical, Jorge Boasso.
En cuanto a los inhibidores de celulares, el edil del PS indicó que existen dos modalidades. "Una es a través de la emisión de una frecuencia que bloquea cada uno de los celulares y otra es mediante lo que se conoce como cámara Faraday, la cual inhibe a la sucursal entera", precisó. Además de estas medidas, se pretenden instalar videocámaras individuales y ordenar la recaudación de caudales.
"La recaudación deberá hacerse dentro del banco fuera de los horarios de atención al público para no exponer a todos los presentes a un posible asalto", señaló. Falcón confió en que el proyecto será aprobado el jueves sobre tablas y de no ser así, se tratará el lunes en la Comisión de Seguridad Pública. Su puesta en marcha demandaría entre 90 y 120 días.